En un partido electrizante del Mundial de la FIFA 2026, Inglaterra demostró por qué es una de las favoritas al título al remontar un 0-1 en contra y derrotar 1-2 a Noruega. El golazo de cabeza de Erling Haaland había encendido la ilusión nórdica, pero la garra de los Three Lions, con anotaciones de Harry Kane desde el penalti y un zurdazo memorable de Jude Bellingham, le dio la vuelta al marcador en un estadio que vibró hasta el último minuto. Este resultado deja importantes lecciones para ambas selecciones en la fase de grupos.
Haaland sorprende con un gol de cabeza y Noruega toma la iniciativa
El partido comenzó con Noruega decidida a complicarle la vida a Inglaterra. Desde el pitido inicial, los dirigidos por Ståle Solbakken apostaron por un bloque compacto y transiciones rápidas que explotaran la velocidad de Erling Haaland. Al minuto 22, un córner perfectamente ejecutado por Martin Ødegaard encontró la cabeza del delantero del Manchester City, quien se elevó por encima de la defensa inglesa y mandó el balón al fondo de la portería defendida por Jordan Pickford.
El 1-0 encendió al sector noruego y puso en alerta a toda la defensa de Inglaterra. Haaland se convirtió en la pesadilla constante de los centrales ingleses, obligando a Pickford a realizar al menos dos intervenciones de mérito antes del descanso. Noruega controlaba los espacios y generaba peligro a cada contraataque, mientras que los Three Lions parecían desconectados en la creación de juego. El primer tiempo perteneció claramente a los escandinavos, que demostraron que no vinieron al Mundial 2026 solo a cumplir.
Kane empata desde el punto penal y cambia el rumbo antes del descanso
Justo cuando parecía que Noruega se iría al vestuario con ventaja, llegó el momento que cambió todo. En el minuto 45+2, Bukayo Saka fue derribado dentro del área tras un regate eléctrico. El árbitro, tras revisar el VAR, señaló penalti sin dudar. Harry Kane, con la sangre fría que lo caracteriza, se encargó de transformar la pena máxima y poner el 1-1 en el marcador.
El gol llegó en el momento perfecto para Inglaterra. El capitán no solo empató el partido, sino que devolvió la confianza a un equipo que había mostrado dudas en la primera mitad. Los jugadores ingleses se fueron al descanso con la sensación de que el partido aún estaba por decidirse. Noruega, por su parte, sintió el golpe anímico de perder la ventaja en los últimos segundos del primer tiempo. El penalti de Kane fue el punto de inflexión que marcó el rumbo del encuentro.
Bellingham sentencia con un golazo y asegura la victoria para Inglaterra
El segundo tiempo fue otra historia. Inglaterra salió con mayor intensidad, dominando el mediocampo gracias al trabajo de Declan Rice y la inspiración de Jude Bellingham. Los Three Lions aumentaron la posesión y comenzaron a generar ocasiones claras. El minuto 79 fue testigo del gol que sentenció el partido: tras una rápida contra, Bellingham recibió en tres cuartos de cancha, regateó a un defensor y soltó un potente disparo zurdo que se coló por la escuadra del portero noruego. 1-2 definitivo.
Noruega intentó reaccionar con cambios ofensivos, pero el cansancio y la sólida organización defensiva inglesa impidieron el empate. Haaland quedó cada vez más aislado y las oportunidades nórdicas se volvieron escasas. El silbato final confirmó la remontada inglesa en un partido que tuvo de todo: golazo, polémica, drama y un final feliz para los aficionados de Inglaterra. Bellingham se erigió como la figura del encuentro.
Análisis post-partido: Inglaterra muestra carácter pero Noruega sigue siendo peligrosa
Este Noruega 1-2 Inglaterra deja varias lecturas importantes para el Mundial de la FIFA 2026. Por un lado, Inglaterra demostró su capacidad de remontada y mentalidad ganadora, algo fundamental en un torneo corto. El equipo mejoró notablemente en la segunda mitad, controló el ritmo del partido y fue efectivo en las transiciones. Kane y Bellingham confirmaron su estatus de estrellas mundiales. Sin embargo, el primer tiempo evidenció que aún deben mejorar la conexión entre líneas y la presión alta.
Para Noruega, el gol de Haaland es una muestra de que siguen siendo un equipo vertical y peligroso, pero el partido también expuso debilidades en la transición defensiva y en la capacidad de mantener la ventaja. El equipo nórdico necesitará ajustar detalles si quiere avanzar a octavos de final. Estadísticas del partido: Inglaterra tuvo un 58% de posesión, 14 tiros (6 a puerta) contra 9 tiros (3 a puerta) de Noruega.
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